miércoles, 6 de octubre de 2010

Globalización, reescribiendo la esclavitud.

Bajo la bandera del progreso económico y de la libertad para comercializar y así llevar desarrollo a una tierra poco desarrollada industrial y mercantilmente, los liberales abrazan la globalización como una medida económica favorable para el mundo en nuestros días. Desde nuestros hogares, mientras comemos hamburguesas de marcas americanas, conducimos coches ingleses, nos venden estas medidas como un método de salvación y desarrollo para éstos países tan desfavorecidos, pero la realidad, una vez más, es distinta de cómo nos la pintan, y sólo hay que fijarse en la historia, como siempre, para darse cuenta que estamos propiciando la vuelta a uno de nuestros capítulos mas vergonzosos de nuestra historia.

Aparte de por la película de Disney, John Smith, el mismo que convivió con Pocahontas, es famoso por ser el fundador de la primera colonia inglesa en tierras americanas. Este señor, se asentó en Virginia y fundó Jamestown, una colonia promovida simple y exclusivamente por una empresa que se dedicó al cultivo del tabaco.

Digamos, que por las características del cultivo de tabaco, las políticas llevadas a cabo por la empresa eran bastante agresivas, tanto, que incluso el mismísimo John Smith, que a pesar del mito de Disney, demostraba poco interés por los habitantes de esas tierras; los Powhatanos; se quejaba que la compañía para la que trabajaba, no cultivaba otra cosa de interés para la supervivencia de la colonia que no fueran tabaco, por lo cual la comida escaseaba; puesto que gracias a las plantaciones de tabaco, una gran extensión de tierra sólo podía ser cultivada durante 7 años antes de que se agotasen sus recursos.

A pesar de ser una colonia británica, el gobierno de esta nación no tuvo nunca en cuenta esta colonia, que llegó a ser la más grande del imperio británico. Dejando pues, ante la falta de un representante del rey, que los propios habitantes se autogobernaran en una especie de consejo.

Años mas tarde, la colonia aseguró su supervivencia, y en ésta se formó una sociedad en la que las clases sociales mas altas no pertenecían a la nobleza, sino que eran simples hombres de negocios, y que por supuesto intentaban imitar el extravagante estilo de vida de la nobleza inglesa, pero con la inseguridad añadida de que éstos, que vivían en América, no tenían nada seguro, por lo tanto podían perder todo su dinero y con ello sus privilegios.

Con motivo de preservar sus privilegios, los grandes propietarios tenían que tener mucho cuidado con sus negocios y cuidarlos muy bien, intentando maximizar los beneficios a extremos casi inhumanos. La caducidad de la tierra ante el tabaco suponía un problema fácilmente solventable, porque había un continente entero por explotar, el único problema eran los indígenas, los cuales podían ser fácilmente reprimidos o matados sin que esto supusiera algo escandaloso; pero normalmente, estos empresarios eran dueños de grandes extensiones de tierra, los cuales, a pesar del fácil cultivo del tabaco, requería de mucha mano de obra.

Para trabajar en estos campos de cultivo, llegó el primer cargamento de 20 africanos a Jamestown a finales de Agosto de 1619. Estos primeros africanos, llegaron siendo libres y fueron vendidos como mano de obra barata, no como esclavos por el transportista asumiendo que por ese dinero, le daba derecho a disponer de sus servicios por un tiempo determinado; es decir, el empresario se los compraba al transportista y durante, por ejemplo, siete años, estos tenían que trabajar para el, y el tenia que mantenerlos, y cuando terminaran, eran libres. Una cosa no muy al desuso en la época, la situación de cualquier ciudadano trabajador ingles de la época era la misma.

El problema estaba en que los empresarios estaban ahí para ganar dinero, y pagar un sueldo, aunque fuera ínfimo a un numero grande de personas, seguía siendo una lacra para sus beneficios, con lo cual, al ser ellos los únicos ciudadanos y por tanto, los únicos que tenían derecho a constituir un consejo, y por lo tanto a hacer las leyes; estos mismos empresarios fueron primero abaratando el sueldo, y recortando derechos, hasta llegar al punto de que en 1660 la esclavitud era un hecho, y una persona podía poseer otras personas para siempre y por lo tanto, matarlo si quisiera, porque era de su propiedad.

Hoy en día, esta compañía y estos empresarios pueden verse representados en los cientos de miles de compañías que entran en un país menos desarrollado económicamente y empieza a vender su producto, aprovechándose de las condiciones, en algunos casos infrahumanas, en las que viven sus habitantes, para obtener un producto y pagar poco por la materia prima y cobrar el triple por los resultados, optimizando beneficios, como hacían en Virginia, sin pudor a la hora de invadir, matar y saquear tierras; y con mucha menos vergüenza a la hora de pagar un salario a sus trabajadores.

Hoy la materia prima es diferente, ya no es el tabaco, pero lo es el petróleo de los países árabes, los diamantes de sierra leona, o carbón en chile, materiales que ofrecen grandes beneficios y que solo dejan mas endeudamiento y miseria para los habitantes de esos países y en muchos de los casos, condiciones que se acercan alarmantemente a aquella esclavitud que se consiguió erradicar del continente americano no hace tanto gracias a esa bendición mundial que nos quieren vender llamada globalización.

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