lunes, 4 de octubre de 2010

Elecciones en Brasil

     No hace falta ser un lumbreras para darse cuenta de que la situación actual de sudamérica no está para nada para tirar cohetes, entre golpes de estado, rebeliones de fuerzas del estado, expropiaciones y violencia en general; aparte de la pobreza que sufren, que en algunos casos llega a ser abrumadora; pero últimamente se habla de un supuesto cambio, especialmente en Brasil; pero ¿es tan real este cambio en la situación como dicen?

     En brasil ahora mismo están de elecciones, el gigante americano se paraliza para elegir a su nuevo presidente, los bares cierran durante los dias de elecciones, para asegurarse que los electores hacen una elección seria; pero esa seriedad y ceremoniedad que muestran, parece desboronarse cuando uno empieza a investigar y se fija en los pequeños detalles.

     Un grandisimo detalle que demuestra la seriedad con la que se estan manejando estas elecciones es que aun después de la primera vuelta de las elecciones, ningún candidato ha presentado un programa político serio por escrito; ante lo cual muchos se preguntarán lógicamente “¿para que?” si se supone que uno sabe la tendencia del partido político al que vota, nadie lee nunca un programa político y para eso estan los “mitins” y los debates electorales, pero lo que todo el mundo olvida es que sin un programa político por escrito, éstos candidatos, que después saldrán electos, no tienen ninguna obligación de cumplir sus promesas, por lo tanto, podrán hacer lo que quieran y no rendir cuentas a nadie porque legalmente “no prometieron nada”.

     De éstos candidatos, destacan dos, por ser los mayoritarios. Dilma y Serra; los cuales, uno del partido en el poder y otro en el de la oposición, prometen muchas cosas, como lo hizo Lula; otra cosa es que lo cumplan.

     Serra por un lado, ha prometido subir el salario básico pasando de los 538 reales (unos 232 euros) alos 600 reales (unos 258 euros), lo cual, en el caso de que lo cumpliera, sería una ínfima mejora, teniendo en cuenta que estamos hablando de un pais donde la gente tiene que pagar a plazos unas zapatillas de deporte o una muñeca para su hija, y que; y esto les viene que ni pintado; hablamos de un pais donde votar es obligatorio, y si no votas, te multan y no puedes renovar tu titulo de elector hasta que no pagues, y si no puedes pagar unas zapatillas, dudo que te preocupes de votar, asi quitamos del medio a ésa molesta y reivindicativa clase social que vive bajo el umbral de la pobreza, con poco mas de un euro al día.

     Habla Serra también, de crear un nuevo ministerio de seguridad pública para luchar contra el narcotráfico y vigilar las fronteras, y eso, personalmente me suena a intento de desviar la atención o incluso a teatrillo para seguir enmascarando el “arrego”, impuesto que cobra la Policía Militar a los narcotraficantes por hacer la vista gorda; no creo que nadie en su situación, en cambio, hiciera algo distinto, teniendo en cuenta que en la guerra del narcotráfico se usan armas que se usan actualmente en Irak e Israel y la Policía Militar no es famosa precisamente por tener un sueldo muy alto que les compense a ellos o a su familia si salen heridos o muertos.

     Pero según dicen intentarán combatir a los narcotraficantes y la violencia callejera, ¿cómo? Prometiendo la legalización de la marihuana, legalizando asi un negocio que en Brasil mata miles de personas al año, incluidos los niños,  que son usados de vigilantes en las favelas; y así de paso, dopamos a los menos favorecidos, para que sigan sin votar.

     Por otro lado, esta la sucesora de Lula, Dilma. La ex guerrillera ha propuesto “erradicar la pobreza” y “fortalecer la democracia” construyendo dos millones de viviendas sociales, seis mil guarderías y quinientos centros de salud “24-horas”; que a mi, personalmente me suena a lo mismo que las cestas de alimentos básicos que andan regalando los políticos por las favelas en tiempos de campaña; que no arreglan nada, porque aunque quitan el hambre de hoy, mañana van a seguir teniendo carencia de cosas que a mi parecer son esenciales, como una red de saneamiento; cosa que en muchos lugares de la gran Sao Paulo, a dia de hoy, no tienen. Además proponen gravar las grandes fortunas, supongo que ya sería demasiado exprimir mas al pueblo, y controlar los medios de comunicación, lo cual me parece lamentable.

     La cuestión es que a pesar de no haberse decidido nada aún, y a pesar de las buenas vibraciones que llegan desde Brasil,  con ese “aumento de la clase media” del que todos hablan, la realidad es que nada parece mudar de sitio; los pobres seguirán ganando menos de lo suficiente y con sus necesidades sin cubrir; mientras los niños seguirán muriendo por trabajar para los narcotraficantes, en busca de una salida de la favela; el gobierno seguirá recogiendo su parte descaradamente; y la iglesia universal, una corriente de la iglesia evangelista, la cual posee la cadena internacional Rede Record, mientras tanto, construirá una replica del templo de Salomón en Sao Paulo adornándolo con piedras traídas directamente de Jerusalém, ante la pasiva mirada de un gobierno que ve como su máximo representante, un ex convicto, se pasea por la ciudad en helicóptero y la atónita mirada y los rezos de un Brasil pobre y religioso que reza por que su situación mejore y sus necesidades básicas sean cubiertas.

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